Fruto vedado el más deseado.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Más ven cuatro ojos que dos.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Hacer oídos de mercader.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
A nadie le amarga un dulce.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Esto es pan para tu matate.
A la ocasión la pintan calva.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Hay amores que matan.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Quien va sin apuro, camina seguro.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Menos correr y más hacer.
De ensalada, dos bocados y dejada.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Alabar y callar para medrar.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Gente castellana, gente sana.
A la vejez aladares de pez.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Es más puntual que un ingles.
Obra hecha, dinero espera.
Primer día de Agosto, primer día de invierno.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.