Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Irse con la soga entre los cachos.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Llena o vacía, casa que sea mía.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Todo se pega, menos la hermosura.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
La ocasión es la madre de la tentación.
Pan ajeno, caro cuesta.
Casa chica infierno grande.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Si te queda el saco.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Lento pero seguro.
Sol de invierno caliento poco.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Sale más caro el candil que la vela.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Más dura será la caída.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Tras de corneados ? Apaleados.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Nadie muere la víspera de su muerte.
La mucha tristeza es muerte lenta.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Sobre mojado, llueve.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.