Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
A cautela, cautela y media.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A un bagazo, poco caso.
Quien bien imagina, llámese adivina.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Ese baila al son que le toquen.
Madre es la que cría, no la que pare.
Flaca es la mujer por gorda que esté.
Nunca te duermas en los laureles.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Llegar a punto de caramelo.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Mira la peseta y tira el duro.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
Un loco hace ciento.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Quien sube como palma baja como coco.
Ponte al sol y harás sombra.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
A la pereza persigue la pobreza.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Al mal tiempo, buen paraguas.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
El comedido sale jodido.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Hacer una cosa contra viento y marea.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Más pija que el Don Bosco.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
Araña de día, carta o alegría.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Arandino, borracho fino.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.