Llegar y besar, suerte es singular.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Necio que sabe latín, doble rocín.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Música y flores, galas de amores.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Mal acaba quien mal anda.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Donde manda el amo se ata la burra.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Fruta prohibida, más apetecida.
Al gorrino y al melón, calor.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Mejor solo que mal acompañao.
Obra acabada venta aguarda.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Remienda paño y pasarás año.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
A casa nueva, puerta vieja.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Al bobo, múdale el juego.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
El demonio no duerme.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Cojo con miedo, corre ligero.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Llueve sobre mojado.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
A confite de monja pan de azúcar.
Incluso el día más largo tiene un final
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
En Febrero busca la sombra el perro.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.