Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Menos idea que Geral pasando música.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
A roma va, dinero llevará.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
La mala costurera, larga la hebra.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Galga salida, a liebre parida.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
A la bota, darla el beso después del queso.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Sal derramada, quimera armada.
El buen mosto sale al rostro.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
La buena uva hace buena pasa.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
La mucha tristeza sueño acarrea.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
A la mal casada, miradla a la cara.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Acúsole porque pisó el sol.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
A caracoles picantes, vino abundante.
Demasiado pedo para la mula.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.