Moza dominguera no quiere lunes.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Madrastra, madre áspera.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Domingo sucio, semana puerca.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Bailar la trabajosa.
Paciencia piojo que la noche es larga.
A misa temprano nunca va el amo.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Hacerse el de la oreja mocha.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
El que se apura llega tarde.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Mañana será otro día.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Lo que se hace de noche sale de día.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Domingo, domingo, día de pingo.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
De día beata, de noche gata.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Cabra coja, mal sestea.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Buscar la luna a mediodía es bobería.
Del lunes la luna es buena.
Ayer putas y hoy comadres.
El trabajo por la mañana vale oro.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Pascua pasada, el martes a casa.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
La noche para pensar, el día para obrar.
La prisa será tardar.