Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
A dos palabras tres porradas.
Roma, acuerdos y locos doma.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Llegar a la capada.
El diablo nunca duerme.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Amor de asno, coz y bocado.
El vicio, saca la casa de quicio.
La misa, dígala el cura.
Cabra coja, no tenga fiesta.
La vida es así, y el día es hoy.
Alábate pato que mañana te mato.
Amistad de juerga no dura nada.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Más doblado que carpa de camión.
Cada día trae su propio afán.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Abril llovedero, llena el granero.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Mujer mayor, es la mejor.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Agua estantía, renacuajos de día.
Las putas que hay en Madrid son todas de la Ribera: de Quintana, de Sotillo, de Gumiel y La Aguilera.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Costumbre mala, desterrarla.
Hambre matada, comida acabada.
Virgo viejo, puta segura.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Vaca ladrona no olvida el portillo.