Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Dar una fría y otra caliente.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Hacer el agosto.
Dar en el clavo.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
variante: Café hervido, café jodido.
Date buena vida, temerás más la caída.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Trabajo en domingo no da fruto.
Bolsa llena, quita las penas.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Hablar más que lora mojada.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Otoño entrante, barriga tirante.
Quien mocos envía, babas espera.
En el menguante de enero, corta tu madero.
O faja o caja.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Un buen día nunca se olvida.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Hoy arreboles, mañana soles.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Cobra buena fama y échate a dormir.
A la par es negar y tarde dar.
Gente de montaña, gente de maña.
Agrandado como alpargata de pichi.
Esta lloviendo sobremojado
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Más ordinario que una monja en guayos.