Obra de portal, dura poco y parece mal.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Feo, pero con suerte.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Agua al higo, que ha llovido.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Quien cerca halla, cerca calla.
Pereza no alza cabeza.
El parir y amasar siempre empezar.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
La muerte todas las cosas iguala.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Hacerse el sueco.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Está como abeja de piedra.
Sacar la brasa con la mano del gato.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Boca de miel y manos de hiel.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Tiran más tetas que carretas.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Mal ojo le veo al tuerto.
En casa del herrero, asador de madero.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Beso, queso y vino espeso.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Esta más grande la caja que el muerto.
Poco y en paz, mucho se me haz.
El que más puede, más aprieta.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Nunca falta de que reírse.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.