Bien canta Marta después de harta.
El caracol donde nace, pace.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Más tira coño que soga.
Faldas largas, algo ocultan.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Fía poco y en muy pocos.
Llegar a la capada.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Ruin señor, cría ruin servidor.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El que madruga, es sereno.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Belleza de cuerpo no se hereda
Quien bien siembra, bien coge.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Carne puta no envejece.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Quien hace malas, barrunta largas.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Barba roja, mucho viento porta.
A cada cañada le llega su añada.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Por San Andrés, corderillos tres.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Todo tiene un fin.