Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Dar antes que amagar.
Bien o mal, casado nos han.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Cólera de amantes resurgir del amor
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Querer matar dos moscas de un golpe
A Dios, llamaron tú.
El casado casa quiere.
Bailarines en cojos paran.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Los cementerios están llenos de valientes.
Juicios tengas, y los ganes.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Volverse la albarda a la barriga.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Intimidades, solo en las mocedades.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Boca abierta, dientes de oro.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
La muerte, al pobre no se atreve.
Bolsa llena, quita las penas.
De noche madrugan los arrieros.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
A los locos se les da la razón.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Cada cual es dueño de su miedo.