Amigos pobres, amigos olvidados
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Amor de lejos contentos los cuatro.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Calle mojada, caja cerrada.
Mano lavada, salud bien guardada.
A barbas honradas, honras colmadas.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Quien hizo una...hace dos
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
A bestia loca, recuero modorro.
Tienes más cara que un saco perras.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Bailar la trabajosa.
Parto malo, e hija en cabo.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Aquel que guarda siempre tiene.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Buen moro, o mierda u oro.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Buenas razones cautivan los corazones.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Quien guarda valores, padece temores.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Aguas de Abril, vengan mil.
Las medias ni pa las mujeres.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.