Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
A fullería, cordobesías.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Pedir peras al olmo.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Hijo casado, vecino airado.
Suegra, ni de barro es buena.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Hermanos hay tanto por hacer!
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Males comunicados, son aliviados.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
A la mujer casada, el marido le basta.
Ama profunda y apasionadamente.
A batallas de amor, campo de plumas.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.