La fortuna es madrina de los necios.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Amante atrevido, de la amada más querido.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Manda, manda, Pedro y anda.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Buena cara dice buen alma.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
A la zorra, candilazo.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Que cada sacristán doble por su difunto.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Ama de cura, puta segura.
Al niño que llora le dan pecho.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
A chica boca, chica sopa.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Quien más bebe, más sed tiene.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
De vaca vieja, novilla brava.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
El verano es la madre de los pobres
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Más ordinario que una monja en guayos.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Deja al menos un huevo en el nido
El parir y amasar siempre empezar.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Las penas de amor las quita el licor
Quien mal casa, tarde enviuda.
Favor con favor se paga
Unos por otros, la casa sin barrer.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
A falta de pan, buenas son tortas.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.