Mira la peseta y tira el duro.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Cuando tu ibas, yo venia.
Cabra manca, a otra daña.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Despacio, que llevo prisa.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Remienda paño y pasarás año.
Más honor que honores.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
Cada ollero alaba su puchero.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Bestia alegre, echada pace.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Gran calma, señal de agua.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
A los enemigos bárreles el camino.
Pan ajeno nunca es tierno.
A perro viejo no hay tus tus.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Ni miento ni me arrepiento.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Quien desprecia, comprar quiere.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.