Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Navarro, ni de barro
Que cada zorro cuide su propia cola.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
El que se casa, por todo pasa.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Quieres taparle el ojo al macho.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
El hambre es el mejor cocinero.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Tener el juego trancado.
Más vale media mierda que mierda entera.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Donde bien me va, allí mi patria está.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
De suerte contentos, uno de cientos.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
A otro perro con ese hueso.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.