A roma va, dinero llevará.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El que nace postrero, llora primero.
Quien más tiene, menos suelta.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Papel, testigo fiel.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Ahora sí se monto la gata en la batea
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Buen alimento, mejor pensamiento.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Dios no se queda con nada de nadie.
A comida de olido, pago de sonido.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Olla reposada, no la come toda barba.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Alabanza propia, mentira clara.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El que puede gobernar a una mujer puede gobernar a una nación.
Bonito era el diablo cuando niño.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Dios sabe lo que hace.
Del agua mansa se asombra el perro.
Ver para creer.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
La última cuenta la paga el diablo.
Ladra de noche para economizar perro.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.