Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Esta de mírame y no me toques.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Ayunar, o comer truchas.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Juan Segura vivió mucho años
Amistades y tejas, las más viejas.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
El muerto delante y la griteria atrás.
Se encontró con la horma de su zapato.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Al catarro, con el jarro.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Borrego al camión, duro a la montera.
Hace más la raposa que la curiosa.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Burro cansado, burro empalmado.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
El diablo está en los detalles.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
El mundo está vuelto al revés
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Hay que hacer de tripas corazones.
Navarro, ni de barro
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Hablando la gente se entiende.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
La vida es un deber a cumplir
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Cada uno halla horma de su zapato.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.