Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
A bestia loca, recuero modorro.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
La tierra que me sé, por madre la he.
Casa chica infierno grande.
A la mujer brava, la soga larga.
La mujer en la cocina es una mina.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Ayer putas y hoy comadres.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Los casados, casa quieren.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Maestre por maestre, seálo éste.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Gallina vieja da buen caldo.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Hombre casado, burro domado.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.