Los nietos son hijos dos veces paridos.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Tiene la cola entre las patas
Corrido va el abad por el cañaveral.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
La mayor ventura, menos dura.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Le dijo la sartén al cazo.
Pintada en los WC.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Araña de día, carta o alegría.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Sayo grande, tapa mucho.
Buen corazón vence mala andanza.
La tierra será como sean los hombres.
Me cayó como patada en la guata.
Al buen día, métele en casa.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Dame venta y te daré cuenta.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Y vuelta la burra al trigo.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Casa nueva, no habites en ella.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Meter aguja y sacar reja.
Haz mal y guárdate.
El pecado te acusa.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
A quién le dan pan, que llore.