Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
El que se casa, por todo pasa.
Moza dominguera no quiere lunes.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
A gran seca, gran mojada.
La muerte es puerta de la vida.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Bestia alegre, echada pace.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Burro empinado, por hombres es contado.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Más ven cuatro ojos que dos.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Mala yerba, mucho crece.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Gran constipado, culo apretado.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
A mala leña un buen brazado.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.