De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Hablar en plata blanca.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
El dinero hace al hombre entero.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
La muerte y el amor, enamorados son.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
La razón es de quien la tiene.
También la vaca negra produce leche blanca.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
A año tuerto, labrar un huerto.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Compra en plaza y vende en casa.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
El que mucho promete, poco cumple.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
Gallina que no come, no pone.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Estar como caimán en boca de caño.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
Paja triga hace medida.
Como se vive, se muere.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Quien siempre adula se quema las mangas
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Al amo comerle y no verle.
Confesión hecha, penitencia espera.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.