Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Después de un gustazo, un trancazo.
Más cura la dieta, que la receta.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Mala cuña es la de la propia madera.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Donde se está bien nunca se muere
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
De la esperanza vive el cautivo.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
El mono sabe el palo al que trepa.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Adonde no te llaman, no vayas.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Cuando el pobre lava, llueve.
Me cortaron las piernas.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Ingratos hacen recatados.
Palabra de cortesano, humo vano.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Agua de llena, noche de angulas.
Al buen callar, llaman Santo.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
El hombre apercibido medio combatido.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
La moda no incomoda.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.