Las cruces son las escaleras al cielo.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Andarse por las ramas.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Burlas que son veras, otro las quiera.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
A la fuerza, ni la comida es buena.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
La cara del santo hace el milagro.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
La sugestión obra.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Amor de asno, coz y bocado.
A hierro caliente, batir de repente.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Nadie envejece a la mesa.
Sigue los impulsos de tu corazón
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Para bien morir, bien vivir.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.