La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Quien bien ata, bien desata.
Oveja de todos, cómenla lobos.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
El león, no es como lo pintan.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Jueves lardero, carne en el puchero.
El que apurado vive, apurado muere.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Plata en mano, culo en tierra.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Más mamado que chupo de guardería.
Al bobo, múdale el juego.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Quien tiene madre puta no es huérfano.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Quien no mira el derrotero, es majadero.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
A como come el mulo, caga el culo.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
A la hora mala no ladran los perros
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Con chatos, poco o ningún trato.
Quien el primer golpe encaja, va ganando una ventaja.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.