Volver a inventar la rueda.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Poco a poco llegaremos antes.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Casa y potro, que lo haga otro.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Alforjas llenas quitan las penas.
Es de sabios cambiar de mujer.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
¡A darle que es mole de olla!
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Un muerto abre los ojos al vivo.
El vino, de la verdad es amigo.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Hay que hacer de tripas corazones.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
A las diez en la cama estés.
El harto no se acuerda del ayuno.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Una obra mala, con una buena se paga.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.