El llanto alivia el quebranto.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
El toro y el melón, como salen, son.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
De puta a puta, taconazo.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Del tronco caído todos hacen leña.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Primero la obligación y luego la devoción.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Quien nada pide, nada recibe.
Esto son habas contadas.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Del mal vino, buena borrachera.
Cuentas claras, amistades largas.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Al mal dar, tabaquear.
Abre la boca que te va la sopa.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.