El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Obra común obra de ningún.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Lo prometido es deuda.
Donde hay duda hay libertad.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Más aburrido que mico recién cogido.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
El hombre es para el hombre un espejo.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Nadie sabe para quien trabaja.
Por enero florece el romero.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
En la duda, ten la lengua muda.
Más vale bueno que mucho.
La falta de progreso significa retroceso.
Bodas largas, barajas nuevas.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Mata, que Dios perdona.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Más vale pan duro que ninguno.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Buena cara dice buen alma.
Rana en el fondo del pozo.
Haz lo que haces.
El que manda, no va.
Dar limosna no aligera la bolsa
Quien mal cae, mal yace.
A perro macho lo capan una sola vez
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.