Año derecho, de la era al barbecho.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
El nosotros anula el yo.
Salud y fuerza en el canuto.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
La vida es un misterio, desvelalo.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Todos los oficios son difíciles.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Palabra dada, palabra sagrada.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Cada oveja con su pareja.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
El mundo está vuelto al revés
Hay quien no ve su camino.
Año de brevas, nunca lo veas.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Bien está lo que bien acaba.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
A dos palabras tres porradas.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.