Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
El mono vestido de seda mono se queda
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
El amor es como el agua que no se seca.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
La suerte no es para quien la busca.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Burlas de manos, burlas de villanos.
El que apurado vive, apurado muere.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
A carne de lobo, hambre de can.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Es de sabios cambiar de mujer.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Honra sin provecho la digo pecho.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Más feliz que marica con dos culos.
Haz lo que haces.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Componte para el marido y no para el amigo.