Quien coma la carne, que roa el hueso.
Nunca cages mas de lo que comes.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Gratis, hasta las puñaladas.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Malo vendrá que bueno me hará.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El perro viejo no ladra sin razón.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Qué es una raya más para el tigre.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Quien canta, su mal eta.
El hambre es muy mala consejera.
A carne mala, buena salsa.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Eso es regar fuera del tiesto.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.