A grandes beneficios, mayores riesgos.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
De sol de tarde, Dios te guarde.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
A tres azadonadas, sacar agua.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Espéjate para que veas cómo eres.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Quien lo hereda no lo hurta.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
No arrojes margaritas a los puercos.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Un día de obra, un mes de escoba.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Buey que rumia, nada le duele.
Una hora de contento, vale por ciento.
Los pies van donde va el corazón
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Hasta la salud necesita descanso.
Paga el puerco lo que hizo el perro.