Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Bonito era el diablo cuando niño.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Cual es el rey, tal es la ley.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
No saber de la misa la media.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Todos los caminos conducen a roma.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Come santos, caga diablos.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
El tiempo es como una flecha que vuela.
En el pedir no hay engaño.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Quien lo comió aquél lo escote.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Obra acabada venta aguarda.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Dádiva forzada no merece gracias.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Hacer de tripas corazón.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.