Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Todo mono sabe en que palo trepa.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Un deber fácil no es un deber
Desee bien, sea bueno.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
El diablo es puerco.
Con chatos, poco o ningún trato.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Lo que siembras cosechas.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Hambre larga, no repara en salsas.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
La manda del bueno no es de perder.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
El que anda en silencio, cazar espera.
No necesito niguas para ser tishudo.
Estar como caimán en boca de caño.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
El que las hace, las imagina.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Año hortelano, más paja que grano.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.