Del sabio es errar, y del necio perseverar.
De suerte contentos, uno de cientos.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Una espina en el ojo.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Músico pagado no toca bien.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Cada cual se cuelga lo que mata.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Compañía, ni con la cobija.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Boca ancha, corazón estrecho.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Dios era bueno para negociante.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Hacer de un camino, dos mandados.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Las cosas en caliente pegan.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Que chulo tu chucho colocho
Jamás olvidó el que bien amó.