Hombres de noche, muñecos de día.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El día que te casas, o te curas o te matas.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
El agua tiene babosas.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Lo malo nunca es barato.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Donde hay pelo hay alegría.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Son como uña y mugre.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Olvidar una deuda no la paga.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Mejor prevenir que lamentar.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Carga que place, bien se trae.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Tras el buen comer, ajo.
La confianza mata al hombre.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Te casaste, la cagaste.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
El que bien te quiere no te engaña.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.