Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Mas mata la duda que el desengaño.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Con dinero baila el perro.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Donde hay orden, hay bendición.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Necio que calla por sabio que pasa.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Palos con gusto no duelen.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
A barco viejo, bordingas nuevas.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
El dolor embellece al cangrejo.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Más se consigue lamiendo que mordiendo.
La confianza mató a su amo.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Paja al pajar y barberos a rapar.
A ojo de buen cubero.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Abierto el saco, todos meten la mano.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
La medicina cura, la naturaleza sana.