La vaca grande, y el caballo que ande.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
La misa, dígala el cura.
La noche para pensar, el día para obrar.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Cada cual mire por su cuchar.
Crea fama y acuéstate a dormir.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Reyes y mujeres no agradecen.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Un muerto hablando de un ahorcao.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Hijos casados, trabajo doble.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Obras caritativas, esas son mis misas.
La ignorancia es abuela del saber.
Cada uno con su humo.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Le dieron gato por liebre.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Al pan pan y al vino vino.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Dios los cría y el diablo los junta.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Julio, siega y pon tres cubos.
A enemigo que huye, puente de plata.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Buena es la guerra para el que no va a ella.