Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Hasta el rabo, todo es toro.
Quien nada pide, nada recibe.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
A su tiempo se cogen las uvas.
No juzgues el barco desde tierra
Eso es como pedirle peras al olmo.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
A buenas horas, mangas verdes
Como chancho en misa.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
El que nada duda, nada sabe.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Quieres taparle el ojo al macho.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Quien no canea, calvea.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Un pie calzado y otro descalzo
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
La mejor lotería, es una buena economía.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Julio, lo verde y lo maduro.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
La vaca grande, y el caballo que ande.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
La noche para pensar, el día para obrar.