Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
El mirón, ¡chitón!.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
El que come aprisa, come mal.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Quien siempre adula se quema las mangas
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Quien miente, pronto se arrepiente.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Ruego de Rey, mandato es.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Del viejo el consejo.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Puta y buena mujer, no puede ser.
La reputación dura más que la vida.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Más pija que el Don Bosco.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.