Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Hacerte amigo del juez
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Palabras de santo, uñas de gato.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Lobos de la misma camada.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Buena olla y mal testamento.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
¿Quién con una luz se pierde?
La puerca tira del tapón
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
El que está en el lodo querría meter a otro.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
La esperanza es lo último que se pierde.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Burro amarrado, leña segura.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Todos los extremos son malos.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Como turco en la neblina.
Boca que no habla, Dios no la oye.
A la madrastra, el nombre le basta.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Quien cerca halla, cerca calla.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Lo que no se conoce no se apetece.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.