Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Casarse bajo el palo de la escoba
Quien mucho duerme jornada pierde.
La prisa produce desperdicios.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Arandino, borracho fino.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
O errar o quitar el banco.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Más perdido que un moco en una oreja.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
A dos palabras tres porradas.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Entre menos burros, más choclo.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
A la mujer y a la suegra, cuerda.