Los celos son el gusano del amor.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Alegría amagada, candela apagada.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Es de sabios cambiar de mujer.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
La ocasión es la madre de la tentación.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
A causa perdida, mucha palabrería.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Hija que casas, casa que abrasa.
Juego y bebida, casa perdida.
Hacer de una pulga un elefante.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Querer es poder.
Cada necio quiere dar su consejo.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Calva buena, luna llena.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.