Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Estas más puesto que un calcetín.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Pon y te llamaran gallina.
Aquel que guarda siempre tiene.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Perro flaco soñando con longaniza.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Amor y vino, sin desatino.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
No te salgas por la tangente.
Dos capitanes hunden la nave.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Pascua pasada, el martes a casa.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Los compañeros de cama se escogen de día
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Buey viejo, surco nuevo.
A chico pié, gran zapato.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Más peligroso que mono con navaja.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Chica centella gran fuego engendra.