El amor mueve montaña.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Querer es poder.
A otra cosa mariposa.
La casa caída, el corral agrandado.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Los celos son el gusano del amor.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Acabada la misa, se parten las obladas.
Hacer el primo.
Principio quieren las cosas.
A tal puta, tal rufián.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
A amo ruin, mozo malsín.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Por unos pierden otros.
Volverse humo.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
Al bobo, múdale el juego.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Dar al olvido.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Ir a amarrar el zorro.
Bien o mal, junta caudal.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Tres al saco y el saco en tierra.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Hermanos hay tanto por hacer!
Come santos, caga diablos.
Emborrachar la perdíz
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Chiquita, pero matona.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Del ocio nace el feo negocio.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.