Malo es quien es bueno por interés.
El que nace postrero, llora primero.
Para pan y pescado, chocho parado.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
Cuentas viejas líos y quejas.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Donde lloran esta el muerto.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Arrieros somos y en el camino andamos.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
La necesidad hace a la vieja trotar.
El Santo más milagrero es, San dinero.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Víbora que chilla no pica.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Enero mes torrendero.
A roma va, dinero llevará.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Soltero maduro, maricón seguro.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Parto malo, e hija en cabo.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
El otoño de lo bello, es bello.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.