Obras vea yo; palabras, no.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Hablar con lengua de plata.
Llamame tonto y dame pan.
Idos y muertos es lo mesmo.
Del tronco caído todos hacen leña.
Navarro, ni de barro
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Dar en el clavo.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Necios y gatos son desconfiados.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Dos es compañía, tres multitud.
El que juega con fuego, se quema.
Más puede Dios que el diablo.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Siempre que llueve, escampa.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
No fío, porque pierdo lo mío.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
la ropa son alas.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Pobre atestado saca mendrugo.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Para su casa no hay burro flojo.
La sugestión obra.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
No se va al cielo a caballo.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Mal acaba quien mal anda.