No creó Dios al burro para músico.
A calza corta, agujeta larga.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Vale más ser ralos que calvos.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Santo que no es visto no es adorado.
No lo hurta, lo hereda.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
El que la sigue la consigue.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
No falta un burro en un mal paso.
A consejo malo, campana de palo.
La hacienda, el dueño la atienda.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Obra acabada, maestro al pozo.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Llaga incurable, vida miserable.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Quien te adula, te traiciona.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.