La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Los dioses ayudan al que trabaja
La barca pasa, la orilla queda
El que no se embarca, no se marea.
Más feliz que marica con dos culos.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Quien cerca halla, cerca calla.
El llanto es el privilegio del hombre.
El aburrimiento es una desgracia
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
En el camino se enderezan las cargas.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Antes muerte que vergüenza.
A buena confesión, mala penitencia.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
El que se escusa, se acusa.
Tiene la cola entre las patas
A falta de pan, buenas son tortas.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Cada criatura obra según su natura.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Quien menos procura, alcanza más bien.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.