La bondad, quien la tiene la da.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
Donde se pace, que no donde se nace.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Gratis, hasta las puñaladas.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Vive y deja vivir.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Justicia y no por mi casa.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
La abundancia da arrogancia.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Al loco y al aire, darles calle.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Aquí paz y en el cielo gloria.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
La necesidad carece de ley.
No hay dicha, sino diligencia.
Sol puesto, obrero suelto.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Con bondad se adquiere autoridad.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Quien calla otorga
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
No ofende quien quiere sino quien puede.